Campo de girasoles con el patrón de sus pétalos y semillas
Foto: Sofia Ornelas, Unsplash

El eneagrama de la personalidad es un mapa de nueve formas básicas de estar en el mundo. Cada una tiene sus virtudes y también su manera particular de protegerse y de sufrir. Conocerlo no sirve para ponerse una etiqueta, sino para empezar a ver lo que hacemos en automático.

Un poco de historia

El símbolo del eneagrama tiene raíces antiguas, pero su uso como mapa de la personalidad se desarrolló en el siglo XX. Óscar Ichazo lo planteó en los años sesenta y Claudio Naranjo, psiquiatra y terapeuta Gestalt, lo amplió integrando la psicología moderna. Naranjo lo convirtió en una herramienta central de su programa SAT, que se sigue impartiendo en muchos países, también en España.

Los nueve eneatipos, en pocas palabras

Cada eneatipo se organiza alrededor de una pasión o motivación de fondo: la ira contenida del perfeccionista, el orgullo de quien necesita ser necesario, la vanidad de quien vive para la imagen, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la lujuria y la pereza, entendidas no como defectos morales sino como estrategias emocionales aprendidas.

Cómo puede ayudarte

Un mapa, no el territorio

El riesgo del eneagrama es usarlo para encasillarse o encasillar a otros. En terapia lo uso con cuidado, como una pista más: lo importante no es el número, sino lo que descubres de ti en el proceso.

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