
Cada vez más personas hacen terapia desde casa. Es cómodo, ahorra desplazamientos y permite trabajar con un terapeuta aunque viváis en ciudades distintas. Pero cuando se trata de terapia Gestalt, un enfoque que da tanta importancia al cuerpo, la presencia y la relación, es normal preguntarse si a través de una pantalla funciona igual. En este artículo te cuento cómo es la terapia Gestalt online, qué necesitas para hacerla y en qué casos puede encajarte mejor que la presencial, o al revés.
Qué es la terapia Gestalt online
Es la misma terapia Gestalt, con el mismo enfoque y la misma duración, pero por videollamada. No es un formato distinto ni una versión reducida: cambia el lugar donde estamos, no la manera de trabajar. Seguimos atendiendo a lo que ocurre en el presente, a lo que sientes, a cómo lo vives en el cuerpo y a lo que surge entre nosotros durante la sesión.
En Gestalt, el corazón del proceso es el encuentro entre dos personas. Si te interesa este punto, lo desarrollo en el artículo sobre el contacto como base del proceso terapéutico. Ese contacto también se da online: de otra manera, pero se da.
Cómo es una sesión online, paso a paso
Para que te hagas una idea concreta, así suele desarrollarse una sesión:
- Antes: recibes un enlace de videollamada. No hace falta instalar nada complicado, basta con un ordenador, tablet o móvil con cámara.
- Al empezar: nos tomamos un momento para llegar. Dejar lo que estabas haciendo, notar cómo estás hoy, respirar.
- Durante la sesión: hablamos de lo que te trae, pero no solo desde la cabeza. Puedo invitarte a notar qué pasa en tu cuerpo cuando cuentas algo, a darle voz a una parte de ti o a quedarte un momento con una emoción en lugar de pasar de largo.
- Al cerrar: recogemos lo que ha aparecido y cómo te vas. La sesión dura 60 minutos, igual que la presencial.
Qué necesitas para hacer terapia online
La parte técnica es sencilla. Lo que más cuida la sesión es el espacio que preparas:
- Un lugar privado donde nadie te interrumpa ni te escuche. Si en casa es difícil, hay personas que hacen la sesión desde el coche aparcado o desde una sala reservada.
- Una conexión estable y el dispositivo cargado o enchufado.
- Auriculares, si puedes. Ayudan a oírnos bien y dan más intimidad.
- La cámara a la altura de la cara y un encuadre en el que se te vea al menos hasta los hombros. En Gestalt el gesto y la postura dicen mucho.
- Unos minutos antes y después sin tareas. Pasar de una reunión de trabajo a la sesión sin respiro hace más difícil entrar, y salir directamente a otra cosa hace más difícil digerir.
¿Funciona igual que la terapia presencial?
Es la pregunta que más me hacen. Mi respuesta honesta es que funciona de forma parecida, con algunas diferencias que conviene conocer.
Lo que se mantiene: la escucha, la atención al presente, el diálogo, el trabajo con emociones y con el cuerpo, y la relación terapéutica. Muchas personas sienten, después de unas pocas sesiones, que la pantalla deja de notarse.
Lo que cambia: vemos menos del cuerpo, los silencios se viven de otra manera y algunas propuestas que implican movimiento o espacio se adaptan. También hay algo valioso en el formato online: estás en tu propio entorno, y a veces eso hace que aparezcan cosas que en una consulta quedarían fuera.
Más que preguntarse cuál es mejor, sirve preguntarse cuál te permite comprometerte con el proceso de forma sostenida. Una terapia que puedes mantener semana a semana suele aportar más que una que se interrumpe por falta de tiempo.
Ventajas de la terapia Gestalt online
- Sin desplazamientos: ganas tiempo y energía, algo que en una ciudad como Barcelona se agradece.
- Continuidad: puedes mantener tus sesiones si viajas, te mudas o vives fuera de España.
- Elegir terapeuta sin límite geográfico: puedes trabajar con alguien cuyo enfoque te encaje, aunque viva lejos.
- Tu propio espacio: para algunas personas, estar en casa facilita abrirse.
Cuándo puede ser mejor la sesión presencial
El formato online no siempre es la mejor opción. Puede convenirte más venir en persona si:
- En casa no tienes un lugar donde hablar con libertad.
- Te cuesta mucho concentrarte frente a una pantalla o la asocias al trabajo.
- Sientes que necesitas la presencia física para sentirte acompañado.
- Estás atravesando una situación de crisis. En ese caso, además, lo adecuado es contar con atención sanitaria cercana: tu médico de cabecera, un psicólogo sanitario o, si hay riesgo, el 112 o el 024.
También es posible combinar: empezar con alguna sesión presencial y seguir online, o alternar según la semana. Lo hablamos y buscamos lo que mejor te sirva.
Un pequeño ejercicio antes de tu primera sesión
Si nunca has hecho terapia online y te genera dudas, prueba esto: siéntate en el lugar donde harías la sesión, cierra los ojos un minuto y observa cómo te sientes ahí. ¿Relajado? ¿Alerta? ¿Pendiente de si alguien entra? Esa pequeña observación ya es un ejercicio gestáltico: darte cuenta. Si te gusta este tipo de práctica, en el artículo sobre meditación y terapia Gestalt encontrarás más ideas para entrenar la presencia.
Cómo trabajo online
Acompaño procesos de terapia Gestalt en Barcelona de forma presencial y también online, para personas de cualquier lugar que hablen castellano. Las sesiones duran 60 minutos. La presencial cuesta 50 € y la online 45 €. Trabajo desde la perspectiva de campo, que presta especial atención a lo que se crea entre las dos personas, algo que resulta muy útil también a través de la pantalla.
Empieza con una conversación
La mejor manera de saber si la terapia online es para ti es probarla. Te propongo una entrevista gratuita de 20 minutos por videollamada: nos conocemos, me cuentas qué te trae y compruebas cómo te sientes en este formato. Sin compromiso.
Acompaño procesos de terapia Gestalt en Barcelona y online. Si quieres probar, reserva tu entrevista gratuita de 20 minutos.